jueves, 9 de abril de 2020

Antonio León Ortega

Antonio León Ortega, escultor e imaginero y profesor. Nació en Ayamonte (Huelva) en 1907 y murió en Huelva en 1991 a los 83 años de edad.

León Ortega representa uno de las escultores más serios, rigurosos y personales del siglo XX y creó un estilo propio fácilmente distinguible.

Su fe y religiosidad lo condujeron a los caminos de la imaginería, un arte en el que imprimió su propio sello, logrando que sus tallas fueran, y sigan siendo, únicas en todo el mundo. Realizó una gran parte de las imágenes de la Semana Santa de Huelva, Ayamonte y de numerosos pueblos de las provincias de Huelva, Sevilla y Badajoz.

Familia

Su padre era jornalero en una finca en Ayamonte, pasó su infancia y primera juventud como pastor. Tuvo dos hermanos, que fallecieron muy jóvenes. Su primera mujer, Margarita, falleció a los pocos años de matrimonio. Su segunda mujer, Carmen, lo cuidó hasta el último día. De ambas esposas tuvo tres hijas y un hijo. Este ha continuado la profesión de escultor.

Formación

Siendo niño, ya mostraba una fuerte inquietud y facultades innatas para la escultura, realizando sus primeras obras de forma autodidacta.

Con una beca de la dueña de la finca donde se había criado, y una posterior ayuda de la Diputación Provincial de Huelva, marchó a Madrid en 1927, cursando estudios de Escultura y de Profesorado de Dibujo en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, siendo Premio Extraordinario de anatomía y modelado.

Entre sus maestros se encontraba Mariano Benlliure. Se formó también en la imaginería castellana, estudiándola en Valladolid. También estudió la imaginería sevillana sobre todo a Martínez Montañés. En 1934 regresó a Ayamonte y montó un estudio con José Vázquez Sánchez.

Guerra civil

La Guerra Civil le sorprendió en Ayamonte y fue detenido y condenado a muerte varias veces por su simpatía anarquista, pero consiguió redimir la condena trabajando en la restauración de la Iglesia de la Merced que había sido dañada durante la República.

Inicios artísticos

En su época madrileña realizó una escultura modernista propia de aquella época, muestras de esta son el Retrato de Luna que se encuentra en el Museo Manuel Benedito y el Retrato de un compañero de BBAA.

Trayectoria profesional

En 1938 instaló en Huelva su primer taller, que compartió con el pintor Pedro Gómez y que además fue una escuela informal de artistas siendo conocido como la "Academia de San Cristóbal".

Aquel taller se convirtió en un ateneo de las artes y de las humanidades en la Huelva de la época, frecuentado por casi todos los artistas que vivían o pasaban por la capital, así como por poetas, médicos, escritores, periodistas…

El taller de calle San Cristóbal cerró en 1961 y posteriormente Antonio abrió otro en la calle Luis Buendía, donde estuvo trabajando hasta que en 1985 sufrió un ictus que le retiró de su mayor pasión.

Docencia

En paralelo a su profesión de escultor desarrolló una gran labor como pedagogo en su taller, en el seminario Diocesano y en el embrión de lo que es hoy la Escuela de Arte León Ortega impartiendo clases de dibujo y modelado.

Creaciones

En 50 años de trabajo realizó casi 500 obras, en diversos formatos y materiales, madera, bronce, mármol y terracota.

Realizó una gran parte de las imágenes de la Semana Santa de Huelva y Ayamonte y de muchos pueblos de las provincias de Huelva y Badajoz y tiene otras obras religiosas y civiles en Sevilla, Córdoba, Málaga, Cádiz, Cáceres, Madrid, Salamanca, Pontevedra, Iberoamérica, Bélgica, Estados Unidos, etc., así como muchas otras pertenecientes a coleccionistas privados de España y América. En Internet están relacionadas la mayoría de sus creaciones más relevantes.

Relevancia

Siendo escultor antes que imaginero consiguió sus mejores obras en los grupos escultóricos, siendo el “Descendimiento de Huelva” su obra cumbre donde consiguió aunar la fuerza expresiva de Alonso Berruguete con la dulzura andaluza de su estilo y en los Crucificados, como el Cristo de la Sangre de los Estudiantes que es de una elegancia y belleza singular en la imaginería española.

Entre sus obras mas sobresalientes destacan el Yacente, el Cristo del Perdón, el Ángel de la Oración, el Cristo de la Borriquita, el Jesús de las Tres Caídas, el Cristo de la Victoria, el Cristo de la Concepción, el Jesús del Calvario, el San Cristóbal, la Virgen de las Angustias, la Virgen del Amor, la Virgen de los Ángeles, la Virgen del Valle en Huelva, el Pasión, el Yacente de las Angustias, el Cautivo, el Cristo de las Aguas, la Virgen de la Paz y la Virgen del Rosario en Ayamonte, el Nazareno de Beas y el Nazareno de Moguer.

Estilo

Sus primeras obras religiosas tenían un sabor barroco, pero luego conformó un estilo personal que no fue otro que la depuración de un clasicismo hacia formas cada vez más aligeradas de trazo y ornamentación, huyendo de forma intencionada del barroquismo, buscando una fusión de las imaginerías castellana y andaluza lo que para él significaba lograr la esencia de la escultura con el mínimo material expresivo posible. Siendo un virtuoso del modelado y de la escultura en madera, sus imágenes se caracterizan por su fuerza, belleza y dulzura.

Bien de Interés Cultural

A fin de proteger su legado, a mediados de 2015 la Consejería de Cultura incluyó la obra de León Ortega en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, una actuación que ofrece a las obras que del escultor se conservan en la provincia Huelva la protección de Bien de Interés Cultural.

Fuentes

http://fundacionleonortega.com/espanol/biografia/ Antonio León ortega. Fundacionleonortega.com




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